Revista »

abril 20, 2017 – 12:12 pm | 197 views
Lea la historia completa »
Entrevista
Familia y Sociedad
Negocio
Padres
Salud
Home » Familia y Sociedad, Padres

Violencia y Familia

Enviado por en junio 3, 2011 – 8:22 pm | 3.299 views

Por: Héctor Rodríguez

Se ha observado que el estilo de crianza es un factor que influye en la forma como los integrantes del grupo familiar se comunican y solucionan sus dificultades. Por ello, vemos que cuando dentro del grupo familiar los padres asumen modelos de interacción, en los que el diálogo y el razonamiento son elementos que se utilizan para resolver las diferencias, es menos probable que se generen expresiones de agresión o, al menos, éstas se darán dentro de un marco que permitirá que la persona logre resolver adecuadamente sus conflictos y exprese las emociones de manera sana.

Cuando los padres asumen un estilo de interacción autoritaria o represiva, los integrantes del grupo familiar asumirán este manejo, en mayor o menor proporción, de acuerdo con sus diferencias individuales. De todas maneras, esto estimulará la aparición de comportamientos de rebeldía y agresión.

De igual forma, cuando se desea controlar los comportamientos agresivos con violencia física, se reforzará la persistencia de esta conducta. El niño en esta situación se va a sentir lesionado en su autoestima, al generarse sentimientos de humillación, resentimiento y frustración hacia sí mismo y la figura paterna, lo cual va a facilitar que continúe comportándose agresivamente. Pretender corregir una conducta agresiva utilizando la fuerza o el sometimiento es incongruente; sólo ayudará a que el niño confirme que ser más fuerte y agresivo le servirá para tener el control de las cosas. Además, cuando la relación con la persona que castiga no es afectuosa, o está muy empobrecida, el niño buscará la atención o el reconocimiento del otro, valiéndose de estas mismas prácticas, aunque lo que reciba sea una atención negativa, puesto lo que busca es la confirmación de que es importante para otros.

Otras actitudes de los padres que pueden favorecer manifestaciones de agresión son las de sobreprotección; la persona que experimenta una invasión continua a su espacio personal puede sentirse agredida por este factor y reaccionar en forma hostil, como una respuesta de defensa, para establecer límites a esta interacción.

La familia necesita reforzar la comunicación; esto ha de facilitar el compartir el afecto, la expresión adecuada de las emociones de acuerdo a la edad; para este fin es fundamental que se comparta en un ambiente de aceptación y respeto.

Es básico que la familia tenga espacios para compartir y recrearse, para estrechar los lazos afectivos y el conocimiento mutuo, lo que le permitirá desarrollar recursos internos para lograr mayor cohesión,  sentido de pertenencia al grupo y mayor motivación para asumir los valores familiares.

Los padres son el eje del hogar. Con su comportamiento modelan la expresión del afecto, la comunicación, el control emocional. Si los hijos cuentan con su ejemplo, podrán asumir la fuerza de esta emoción natural como un recurso que los ayude a crecer y proyectarse con energía y afirmación en su proyecto personal de vida.

Tags: ,

Deja un comentario